Hace unos días leí la siguiente pregunta: ¿existe alguna semejanza entre la vida y la música?
Después de un par de horas, llegué a la conclusión que sí. Estableciendo
una analogía, cada experiencia sería una canción, algunas de mayor duración y
otras demasiado cortas.
Como hay canciones que repetimos una y otra vez, también existen ciertas
experiencias que disfrutamos más de una ocasión. Sin embargo, siempre habrá
algo de diferente en cada una, por ejemplo, el lugar, la compañía, el estado
emocional, el clima… Al igual que cuando escuchamos la misma canción día tras
día, no siempre se tiene la misma energía, y en cada reproducción, nos damos
cuenta de algo distinto en la letra.
En relación con ello, son considerables las probabilidades de que
existan muchas canciones que no escucharías de nuevo; ni que decir con las
experiencias, aquellas que ya viviste, pero que significaron un trago amargo, y
no las experimentarías otra vez. Lo bueno de ello es que ya sabes los tipos de
experiencias van contigo y los que no. Al igual que la música, que le puedes
dar ❤ si te gusta, y 🚫 si no “pasa nada”.
Pero, ojo, no hay que perder el gusto por experimentar, probando nuevas
experiencias y escuchando canciones distintas.
Por otro lado, ¿cómo se reproducen las canciones en tu app favorita de
música?
Mmm… Exacto, en una playlist. Una playlist es esa lista personalizada
con las canciones que a uno le gusta, siguiendo el orden que cada uno le asigna.
Para escuchar las distintas melodías dentro de ella, existen la reproducción
manual (uno escoge lo que quiere escuchar en ese momento), la automática (se
reproduce siguiendo el orden dado previamente) y la aleatoria (donde el orden
inicial no importa). Al tener una playlist personal uno no se preocupa por
saber la próxima canción que escuchará, ya que será de su agrado. Caso
contrario es la vida, puesto que más se parece a una reproducción aleatoria;
llena de buenos, no tan buenos y malos momentos. Uno no sabe el orden en que
estos se reproducirán. Puede ser que uno intuya lo que viene, pero no se está
seguro a un 100%. No existe una vista previa o algo similar que permita saber
lo siguiente. Eso es interesante, aunque también llena de incertidumbre.
Finalmente, hay que tratar disfrutar cada melodía que se nos da en la
vida, debido a que no se sabe cuál será la última en sonar. 🎵

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