En ocasiones, no se puede solo(a). No por falta de algo, sino porque somos seres humanos. Somos seres sociales.
Y como tales, forma parte de nuestra esencia el relacionarnos con otras
personas.
En distintos ambientes en los que uno(a) interactúe, se podrá encontrar
personas que compartan ciertos aspectos similares a uno(a).
Esos puntos de coincidencia permiten forman una comunidad. Pero una
comunidad no solo se caracteriza por tener miembros que comparten intereses semejantes.
Una comunidad debe buscar el crecimiento de cada integrante. También sirve
como apoyo en esos momentos de bajón. Y el comportamiento general está basado
en valores que los miembros comparten.
Muchas veces, uno(a) no sabe en qué grupo involucrarse. Ante ello, primero
hay que descubrirse a sí mismo(a). Descubrir intereses, pasiones, aficiones,
temas de conversación, etc.
Y ante cualquier ambiente nuevo, recordar que, a pesar de lo diferentes que
podamos ser, siempre habrá algo que nos pueda unir.
Comentarios
Publicar un comentario